Patricia Romer, Madrid - Periodista.

He tenido la posibilidad de probar EFT con una fortísima jaqueca en la modalidad de "Surrogate Tapping", es decir, diciendo yo las frases y concentrándome como si fuera la otra persona.

La persona en cuestión llevaba 24 horas acostada a base de calmantes. Le pregunté si me dejaba probar una nueva terapia, sin ninguna fé me dijo que sí. Sólo estuve un cuarto de hora, hablé yo mientras le tocaba los puntos de tapping a ella y se levantó, estuvo cenando con la familia y jugando incluso con sus nietos.

La jaqueca no desapareció pero remitió lo suficiente. Es mágico conseguir en 15 minutos con tus manos lo que decenas de calmantes no habían conseguido ¿verdad?